
Ryan Lance recordó que Conoco-Phillilps es el principal acreedor no financiero de Venezuela (Foto Casa Blanca)
Tras la invasión que el presidente Donald Trump ordenó en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, la narrativa del mandatario norteamericano está centrada en lograr que empresas estadounidenses vuelvan al país sudamericano.
En la mita del mandatario están en primer lugar Exxon Mobil y Conoco-Phillips, que estuvieron hasta 2007 cuando el presidente Hugo Chávez avanzó con un proceso de expropiación amparado en dar cumplimiento a la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2001, la cual consagra solo la figura de empresas mixtas en sociedad con Petróleos de Venezuela (PDVSA) que debe tener la mayoría accionaria.
“Vamos a hacer que las compañías petroleras de Estados Unidos, que son las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente dañada de Venezuela y comiencen a ganar dinero para el país”, dijo Trump en sus declaraciones posteriores a la invasión.
Conoco-Phillips estaría interesada en el regreso, siempre y cuando la participación que tenga nuevamente cubra el monto que le debe PDVSA, la cual estaría entre los 8.000 millones y 12.000 millones de dólares por concepto de las expropiaciones no cubiertas.
El presidente ejecutivo de Conoco-Phillps, Ryan Lance, ratificó su intención en el encuentro que Trump sostuvo con ejecutivos de las más importantes compañías energéticas que estuvieron en una reunión que se realizó en la Casa Blanca el pasado viernes 9 de enero.
“ConocoPhillips es el mayor acreedor no soberano de Venezuela, con una deuda de aproximadamente 12.000 millones de dólares debido a la nacionalización de sus activos en 2007”, mencionó Lance.
Insistió en la importante que tiene incorporar a representantes del sistema financiero global que son acreedores del Estado venezolano o de PDVSA en el proceso de recuperación del sector de los hidrocarburos de Venezuela.
PUBLICADO: 13 de enero de 2026











